¿Puede la cuarentena ocasionar un déficit de vitamina D?

Disponer de unos niveles óptimos de vitamina D es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Esta vitamina se sintetiza con la exposición solar, por lo que la cuarentena podría suponer un problema en este sentido. Hoy te damos algunos consejos y te hablamos de los síntomas que presenta el déficit de vitamina D.

Déficit y función de la vitamina D

El déficit de vitamina D es bastante común en la población, no obstante se observa con más intensidad en aquellas zonas con menos afluencia solar, donde los individuos no tienen la posibilidad de exponerse a los rayos del sol con frecuencia. Aquellas personas cuyos trabajos y obligaciones les impide disfrutar del aire libre durante el día, también podrían experimentar una carencia de esta vitamina. Y es que en torno al 70-80% de la vitamina D la obtenemos a través del sol, siendo la alimentación la responsable de la porción restante.

Durante la cuarentena, muchas personas no tienen la posibilidad de exponerse unos minutos al día a los rayos solares, por lo que podrían experimentar un déficit de esta vitamina. Superamos ya los cuarenta días confinados y es lógico que puedan surgir ciertas consecuencias físicas.

La vitamina D tiene un papel muy importante en el funcionamiento de nuestro organismo. Esta regula los niveles de fósforo y calcio en sangre, fortalece el sistema inmune, ayuda a mantener la salud de nuestra piel, protege ante ciertas infecciones y alergias e, incluso, estudios han demostrado que juega un papel fundamental en la prevención de algunos tipos de cáncer.

¿Qué síntomas presenta un déficit de vitamina D?

  • A nivel muscular puede manifestarse a través de calambres, dolor, debilidad, hormigueos…
  • Una persona con déficit de vitamina D puede experimentar falta de energía, debilidad, cansancio, malestar, apatía…
  • El insomnio o la somnolencia constante, los nervios, la dificultad para concentrarse o rendir intelectualmente, la ansiedad, la depresión, la inestabilidad, podrían ser otros de los síntomas asociados.
  • Los problemas en la circulación sanguínea, la sensación de frío en pies y manos o dolores de cabeza.
  • Dolor y fragilidad ósea o molestias que aumentan con la práctica de ejercicio.

Alimentos con vitamina D

Par activar la vitamina D se requiere exposición solar y, por el momento, esto puede ser tarea imposible para muchos. Por ello, es importante agotar todas las posibilidades. Si no tienes terraza o balcón, abre las ventanas, deja que entre el sol y si tienes la oportunidad de hacer que este te dé en la cara o en los brazos, ¡hazlo! Los alimentos ricos en esta vitamina son los pescados grasos como el atún o el salmón, el marisco, los huevos, el aguacate, los cereales y lácteos.

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