¿Cómo elegir pescado fresco?

elegir pescado fresco

¡Hoy vamos a hacer la compra y te contamos cómo elegir pescado fresco! Si haces la compra de forma habitual, sabes que en todos los mercados suelen tener pescados y mariscos de temporada. No obstante, gracias a la acuicultura, siempre hay opciones que tenemos todo el año y que facilitan mucho su consumo, sobre todo a nivel económico. Sigue leyendo y descubre algunos aspectos básicos para elegir pescado fresco de manera sencilla y efectiva. ¡Toma nota!

Consumir pescado con frecuencia, ¿por qué?

Como sabes, incluir pescado en la dieta es muy importante por sus grandes propiedades tan beneficiosas. Estas favorecen una óptima salud y el correcto funcionamiento del organismo. Es recomendable tener una frecuencia de consumo de, al menos, tres veces por semana de pescados y mariscos.

Además de ser una maravillosa proteína de alta calidad, nos aporta ácidos grasos esenciales omega 3, de la mayor biodisponibilidad, y vitaminas del grupo B, que intervienen den diversos procesos metabólicos.

Elegir pescado fresco: Aspectos a tener en cuenta.

Te parecerá una obviedad pero tener un lugar cercano y de confianza, donde te asesoren profesionales honestos, te facilitará mucho las cosas hasta que aprendas a distinguir una buena pieza fresca. Hasta entonces, te recomendamos que sigas indagando hasta dar con ese lugar y, mientras tanto, tomes nota de las siguientes claves para elegir pescado fresco y convertirte en todo un experto.

  1. El primer paso es mirar bien todas las especies de pescados y mariscos. Una vez hayas decidido cuál vas a llevarte, busca la pieza que presente la piel más tersa y aspecto rígido, incluso arqueado. Esta será la mejor elección. Si ves que está como blanco, lacio y sin tersura, probablemente no esté en su mejor punto de frescura.
  2. Debes observar que la carne sea tersa y firme, con aspecto a fresco.
  3. Las escamas deben estar firmes, unidas entre sí. No elijas un pescado con aspecto viscoso…
  4. El olor a pescado debe ser neutro. Así es, NEUTRO. La carne de pescado, por su composición, es muy perecedera y tiende a emitir más olor a medida que va pasando el tiempo. Menos olor, significa más frescura.
  5. El pescado debe oler a pescado, ¡no te líes con esto! Pero siempre debe ser un buen olor a pescado fresco, en ningún caso fuerte ni desagradable. Llegados a este punto, a través del olor, no te quedará ninguna duda de si estás ante una buena pieza o no.
  6. Los ojos no deben estar hundidos, sino abombados, de color claro y brillantes, es decir, como si prácticamente estuviera vivo.
  7. Las agallas deberán tener un color rojizo y jugoso, que te transmitirá frescura.

Si has tomado nota de todas estas claves, ya puedes ir al mercado con una misión clara: elegir pescado fresco revisando al detalle cada uno de estos aspectos importantes. ¡No te agobies si de primeras te cuesta hacerlo! Como en todo, el tiempo y la experiencia son la clave.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE