Aumentar la felicidad es el objetivo de muchas personas, el deseo más profundo, el anhelo que siempre esperan alcanzar. Sin embargo, esta búsqueda debería convertirse en un propósito a muy corto plazo. Quizá si nos centramos en hacer cada día aquello que nos hace sentir bien, entremos en una dinámica muy satisfactoria que podría regalarnos momentos verdaderamente felices. Si te sientes identificado, continúa leyendo y reflexiona acerca de qué esperas de tu rutina y qué necesitas para ser verdaderamente feliz, ¡quizá ya lo tengas!
El próximo lunes 20 de junio se celebra el Yellow Day, considerado el día más feliz del año, en contraposición al día más triste: Blue Monday. A pesar de que los lunes suelen hacerse cuesta arriba para la gran mayoría, este en concreto parece que reúne los requisitos necesarios para ser un gran día. No obstante, nosotros queremos apostar por una actitud proactiva, por luchar para alcanzar nuestros propósitos y ser felices a diario, a pesar de las circunstancias adversas, en lugar de un solo día. ¿Eres de los nuestros? ¡Pues toma nota!
Es bonito pensar que muchos aspectos se alinean para que un día en concreto sintamos una energía positiva que nos lleve a ser más felices. Ahora bien, la realidad es que debemos mirarnos a nosotros mismos y reflexionar de forma individual sobre qué necesitamos para aumentar la felicidad. Te animamos a que cambies la perspectiva y en lugar de mirar el futuro a largo plazo te centres en el presente y en lo que puedes hacer hoy para tener un buen día.
Consejos para aumentar la felicidad
Teniendo en cuenta que para cada persona el concepto de felicidad varía y lo proporciona una serie de circunstancias concretas, hay algunos rasgos que para todos son fundamentales si queremos sentirnos plenos. El principal es la salud. Hemos visto en los últimos años, a raíz de la pandemia, cómo disponer de una buena salud de base nos daba esperanza de poder salir adelante en caso de enfermar por covid 19. Cuidar la salud mediante una dieta equilibrada, la práctica regular de ejercicios físico y un descanso de calidad, entre otros factores, proporciona irremediablemente bienestar, tanto a nivel físico como mental.
En este contexto, aumentar la felicidad pasa por atenderse a uno mismo y forjar una buena base. Un pasito dado cada día te acerca a tu mejor versión, una versión más feliz, saludable y atenta a las propias emociones y necesidades.
Por todo ello, nuestro principal consejo para aumentar la felicidad es dejar de vivir en automático y tomar las riendas de tu vida. Atiende tus emociones, sé sincero con ellas y atrévete a cambiar aquello que no te aporta. Para lograrlo, es muy recomendable, si lo necesitas, contar con un profesional de la psicología que pueda orientarte y revisar las sensaciones que puedan estar incomodándote. En Vikika Team podemos ayudarte gracias a nuestro equipo de nutricionistas, preparadores físicos y psicólogas.
Otros consejos para aumentar la felicidad
Una vez que estás cumpliendo con los hábitos más fundamentales de un estilo de vida saludable (alimentación, ejercicio, descanso y atención a la salud mental) puedes seguir indagando en aquello que puede suponer un cambio en tu vida:
- Aprende a agradecer lo que sí tienes sin darlo por hecho. No te centres solo en lo negativo, expande el foco hacia lo positivo.
- Haz cosas que te hagan sentir placer, independientemente de si las consideras o no productivas. ¡Diviértete porque lo mereces!
- Relativiza las preocupaciones: ¿de verdad eso que te quita el sueño merece tanta atención?, ¿puedes hacer algo por cambiarlo?, ¿es tan horrible como lo imaginas?
- Tómate tu tiempo para sentirte relajado, respira, escucha lo que hay en ti y desconecta.
- Aprende a quererte con todo: con tus dudas, tus victorias y tus errores, tus debilidades y fortalezas, tus indecisiones e inseguridades. Eres así y no hay nadie igual.
- Olvida lo que los demás opinen de ti. Eso no es tu problema y no dice nada de lo que tú eres, si no de lo que los demás tienen dentro de sí mismos. Haz lo que te haga verdaderamente feliz.
- Acepta que las emociones menos agradables son parte de la vida y de la normalidad. No podemos estar siempre bien y eso es genial, porque nos ayuda a frenar, a revisar lo necesario y a mejorar.
