La mayoría de deportistas que ya cuentan con cierta experiencia y planean lograr unos objetivos concretos, trabajan a diario por mejorar su rendimiento deportivo. Lograrlo no siempre resulta sencillo si no se tienen en cuenta algunos aspectos básicos y se construye un contexto acorde al propósito que se persigue. Si te sientes identificado y quieres saber cómo evolucionar para no quedarte estancado en el punto en el que te encuentras, revisa estos consejos para mejorar el rendimiento deportivo y ve un paso más allá. ¡Toma nota!
El rendimiento deportivo, explicado de forma simple, no es otra cosa que el resultado obtenido fruto del entrenamiento: el peso que levantamos, la altura a la que saltamos, el tiempo que tardamos en recorrer cierta distancia, etc. En conclusión, y de forma general, quien busca mejorar el rendimiento deportivo pretende lograr más fuerza, más resistencia, más velocidad, mejor tiempo, más control mental, entre otras capacidades.
Para ello, no basta con entrenar cada día el objetivo de manera aislada. Sera fundamental, además, tener en cuenta una serie de factores que nos permitirán trabajar desde distintos planos para convertirnos en los deportistas eficientes que queremos ser. Y recuerda, como siempre te decimos, que no se trata de un comportamiento puntual, el contexto que debes crear está considerado un estilo de vida por tiempo indefinido, permanente e integrado. ¡Te contamos nuestros consejos para mejorar el rendimiento deportivo!
Descubre nuestros consejos para mejorar el rendimiento deportivo
Alimentación adecuada
Es un pilar fundamental, tanto en un estilo de vida saludable como a la hora de lograr mejorar el rendimiento deportivo, optar por una alimentación adecuada. Esta debe ser variada, equilibrada y rica en nutrientes. Para ello, especialmente cuando se persigue un objetivo concreto, es muy recomendable contar con la ayuda y supervisión de un profesional de la nutrición que pueda establecer las pautas necesarias para nuestras propias necesidades y circunstancias.
Hidratación
Beber abundante agua durante el día para mantenerse correctamente hidratado es otro aspecto de vital importancia para mejorar el rendimiento deportivo. Y es que de poco o nada sirve atender minuciosamente a los alimentos que ingerimos, si luego no vamos a hidratar nuestro cuerpo como necesita. Cuando no bebemos suficiente líquido, nos exponemos a una mayor probabilidad de sufrir lesiones, así como a disminuir nuestra resistencia y recuperación y, en consecuencia, a perjudicar la obtención de unos buenos resultados.
Por ello, trata de apostar por una buena hidratación decantándote por opciones saludables, además del agua. Empieza tu entrenamiento bien hidratado y si son sesiones largas, durante la práctica. La cantidad adecuada se determina en función de las necesidades individuales, por lo que no podemos generalizar en este sentido.
Descanso y rendimiento deportivo
Podemos alimentarnos con un plan nutricional minuciosamente elaborado por un profesional, hidratarnos y entrenar duro a diario; pero si no descansamos adecuadamente, el rendimiento deportivo se verá claramente afectado progresivamente. Debes entender que no descansar lo suficiente es totalmente contraproducente en este sentido y en todos. Nuestro cuerpo necesita recuperarse, compensar y regenerarse y para ello requiere tiempo. No podemos exigir que cumpla con nuestras expectativas si posteriormente no le vamos a permitir «resetearse». Duerme bien, y descansa en tus entrenamientos. ¡Es fundamental!
Planificación y disciplina
Contar con una rutina elaborada a medida es esencial, pero más lo es echar mano a la disciplina que nos permita cumplirla sin excusas. Hay que escuchar a nuestro cuerpo, pero también hay que saber ignorar los obstáculos de nuestra mente cuando se manifiesta la desgana, la pereza o las ganas de tirar la toalla. Es normal no estar siempre al 100 % y hay que respetarlo, pero a veces la falta de ganas es la que determina la pasta de la que estás hecho. ¿Por qué? Porque dar la talla cuando todo está perfectamente controlado es fácil, lo que marca la diferencia es hacerlo en días complicados.
Objetivos a corto plazo
Si tratas de conseguir una revolución en tu rendimiento deportivo en cuestión de días o semanas… no tardará en llegar la frustración. Ser realistas con lo que podemos conseguir es sinónimo de madurez y determinación. No es mejor quien se plantea los retos más ambiciosos, sino el que va viendo pequeños resultados progresivos que le acerquen cuando menos se lo espere a su mejor versión. Plantéate metas realistas y lucha cada día por rebasarlas. Pronto estarás más lejos de lo que nunca hubieras podido imaginar.
Motivación y visualización
Visualiza la meta y créete que eres capaz de conseguirlo. Asume también tus limitaciones, porque todos las tenemos y ser conscientes de ellas nos dota de herramientas para mejorar. Motívate con tus logros, pero también con tus debilidades porque te hacen único y porque son las que más satisfacción te darán una vez las hayas trabajado.
Atención al cuerpo
Tu cuerpo es tu templo, mímalo y cuídalo tanto como merece, porque te acompañará toda la vida. Estos son solo algunos consejos para mejorar tu rendimiento deportivo, pero la atención al cuerpo debe estar siempre presente. Descansa cuando te lo pida, acude a un fisioterapeuta que te ayude a mantenerlo en las condiciones adecuadas, disfruta de descansos activos, nútrelo con aire puro dando largos paseos por la naturaleza, masajéalo a diario, medita para sintonizarlo con la mente. ¡Y ve a por todas, porque lo conseguirás!
Aunque a veces es difícil saber cómo empezar: ¡Pero en Vikika Team podemos ayudarte! Con nuestros planes de ejercicio online mejorarás por completo tu práctica deportiva. ¡A por todas!
