En verano, una de las cosas que más nos gustan es disfrutar del aire libre, nutrirnos con los rayos del sol y embobarnos con los maravillosos paisajes que hay a nuestro alrededor. Hay tantas cosas por hacer… ¡que parece que no nos va a dar tiempo a todo!, pero sí, disfrutar cada día siendo conscientes del presente nos permite aprovechar cada segundo. Hoy te damos algunas ideas de planes en la naturaleza que no debes dejar de hacer. Enriquece tu rutina pasando tiempo de calidad contigo mismo y/o con los tuyos. Nada mejor que crear maravillosos recuerdos a los que recurrir durante el invierno, ¡cuando nos entre la morriña veraniega!
Observarás que algunas de las propuestas que vamos a hacerte son de lo más sencillas y básicas. Y es que a veces dejamos de hacer cosas que tenemos a nuestro alcance por comodidad o, simplemente, porque las damos por hecho y dejamos de valorarlas. Abre los ojos a tu entorno, agudiza tus sentidos y aprende a experimentar el bienestar en cada detalle. ¿Tienes ganas de llevar tu verano al siguiente nivel? ¡No esperes más!
Ideas de planes en la naturaleza, ¡toma nota!
Estas son algunas de las ideas que más nos gustan para disfrutar del buen tiempo y respirar aire puro. No solo te relajarán y divertirán, sino que te ayudarán a sentirte más integrado con la naturaleza, ¡somos parte de ella!
Playa al atardecer
Las temperaturas elevadas, sin contar con la reciente ola de calor que hemos atravesado, a veces nos ponen difícil el disfrutar de la playa. No todo el mundo soporta el calor y en ocasiones puede resultar incómodo, o incluso peligroso si no se toman ciertas medidas. Optar por ir a la playa a última hora de la tarde, cuando las temperaturas bajan y el cielo empieza a oscurecerse, es un plan excepcional. Lleva tu aperitivo o snack, ve solo o acompañado, y disfruta de la despedida de un día y la relajación que esta proporciona. Según el lugar en el que te encuentres, puedes ver cómo el sol se esconde tras el horizonte, un espectáculo inigualable.
Nada al amanecer
Otro de los grandes problemas que presentan algunas zonas de playa es la masificación. A muchos les encanta el mar y, sin embargo, se privan de ir por miedo a sentir agobio o no poder disfrutar del entorno salvaje a causa del exceso de gente. El tiempo pasa muy rápido y no es raro que termine el verano y muchas personas no hayan pisado la arena. Para evitar esto, prueba a madrugar e ir a la playa cuando la calma reina y el sol empieza a salir. Entra en el agua, casi a modo de meditación, y da unas brazadas que te ayuden a despertar el cuerpo y movilizarlo.
Picnic en el campo
A veces, el calor elevado impide organizar ciertos planes, sin embargo, hay zonas que son más frescas, con árboles y sombrajes. Aprovechar estos lugares que a veces tenemos en el entorno y que en ocasiones desconocemos, para preparar un picnic saludable es una genial idea. Tranquilidad y calma, juegos y anécdotas compartidas, nada mejor para disfrutar de la naturaleza.
Senderismo por el bosque
Si pudiéramos saber cuánta gente tiene increíbles escenarios naturales muy cerca y apenas lo sabe… ¡nos sorprenderíamos! Infórmate sobre las rutas que hay a tu alrededor y encuentra el momento adecuado para salir a caminar a un ritmo suave, fijándote en la belleza de lo que te rodea y llenando los pulmones de aire puro. Es verdaderamente emocionante. ¡Sal de tu zona de confort!
Camping
Si tienes la oportunidad y nunca lo has hecho, atrévete a reservar unas noches en un camping. Hay opciones de playa, montaña, bosques, lagos… Lo que mejor te venga en función de la zona en la que vivas. Sin duda es una experiencia mágica que te conecta con la naturaleza y con tu interior. Despeja tu mente y vive la naturaleza desde dentro.
¿Con cuál de estos planes en la naturaleza te quedas?