Suena la alarma, te despiertas y… ¡es hora de empezar el día! «Vale, vale… pero primero una buena taza de té o café». ¿Te suena? Si eres de los que necesita un empujón para iniciar la jornada, sabrás que no eres el único. No obstante, hay quienes prefieren hacerlo con una buena taza de café y quienes se decantan por un té para aumentar su energía. ¿A qué grupo perteneces? Si alguna vez te has preguntado si es mejor tomar té o café por las mañanas, sigue leyendo. Hablamos de este tema y de algunas características propias de cada uno. ¡Toma nota y disfruta de tu opción favorita!
Cada persona es un mundo y cuenta con unas circunstancias particulares. Sean cuales sean las obligaciones y quehaceres cotidianos, tanto en el ámbito personal como en el profesional, es necesario disponer de una buena dosis de energía y empezar a funcionar con las pilas recargadas. De esta manera, nos aseguramos de llegar a todo lo previsto de una forma productiva y con fuerza hasta el final del día. Por cierto, es buen momento para recordar que no llegar a todas las exigencias diarias no nos hace peores, de hecho, frenar cuando nos lo pide el cuerpo o la mente y descansar es fundamental.
¿Es mejor tomar té o café por las mañanas?
Recurrir a esa taza caliente y humeante al despertar es para muchos una especie de ritual, una manera de comenzar el día con un tiempo de autocuidado y placer. Pero, entonces, ¿es mejor tomar té o café por las mañanas?
Como en casi todo, la respuesta es un claro «depende». A cada persona le sienta de forma distinta una cosa u otra y no todos persiguen lo mismo. Si hablamos de disfrute, es lógico pensar que cada uno deberá decantarse por la opción que más le satisface en cuestión de sabor, aroma, densidad… Por otro lado, hay personas más y menos nerviosas que pueden requerir una necesidad diferente.
Ambas bebidas cuentan con propiedades estimulantes a causa de la cafeína presente en el café y la teína en el té. No obstante, no disponen de la misma cantidad y, por lo tanto, no ofrecen el mismo poder energizante. En este sentido, no sería lo mismo optar por una u otra alternativa. El café es tu opción si buscas un empujón más intenso, puesto que ofrece más cafeína en una taza con respecto a la misma taza de té.
Ahora bien, si quieres sentirte despierto, atento y vital, pero no quieres que se descontrolen tus nervios o estás atravesando una etapa de estrés o, simplemente, no te sienta bien una elevada dosis de cafeína, quizá tu recurso adecuado sea el té; abrirás la mente, pero seguirás manteniéndote relajado.
Conclusiones sobre ambas opciones
En conclusión, podemos asumir que no hay una respuesta clara sobre si es mejor tomar té o café por las mañanas. La decisión debe ir orientada en función de tus necesidades particulares. ¿Disfrutas más de un té o de un café? ¿Te sienta bien una dosis elevada de cafeína o prefieres una ligera sensación energizante que no dispare tus nervios? ¿Atraviesas un momento de estrés y quieres reducir el consumo de café? Escucha tu cuerpo y tu mente y actúa regalándole lo que en cada momento necesita, ¡es la mejor idea para sentirte genial!
