Cuando vamos a hacer la compra, especialmente si estamos emprendiendo un cambio en nuestra alimentación y nos encontramos en ese punto de partida, podemos encontrarnos ante algunas dificultades a la hora de elegir los productos apropiados. Y es que leer las etiquetas y descifrar los ingredientes no resulta sencillo para todo el mundo. En este sentido y con el fin de saber si estamos ante productos saludables o no, encontramos Nutriscore. ¿Sabes de qué se trata? ¿Realmente funciona? ¡Vamos a verlo!
Si has oído hablar en los diferentes medios de la implantación de Nutriscore, pero no sabes de qué se trata, te desvelamos algunas ideas básicas. Nutriscore es un nuevo sistema de etiquetado que pretende orientar al consumidor sobre si un determinado alimento es más o menos saludable. Para ello, se basa en una escala representada de la “A” a la “E”, siendo el más saludable el que se califique con una “A” y el menos saludable el que tenga una “E”.
¿Qué considera Nutriscore como saludable y qué no?
El algoritmo de Nutriscore puntúa como más saludables aquellos alimentos con alto contenido en fibra, proteínas, bajo contenido en grasa y, por ende, menos calorías. Por otro lado, penaliza alimentos con un alto contenido calórico (sin mirar la calidad de los ingredientes), azúcares simples, ácidos grasos saturados y sodio. Por lo tanto, sí que va a ser útil para clasificar, por ejemplo, alimentos ultraprocesados entre sí, con alto contenido en estos componentes. No obstante, de base, ya sabemos que este tipo de alimentos nunca van a ser saludables.
Por otra parte, Nutriscore no va a clasificar adecuadamente un alimento que sea alto en grasa, ya que va a penalizar su contenido en calorías directamente. Un caso muy controvertido en este sentido, ha sido la valoración del aceite de oliva.
En conclusión, Nutriscore es una herramienta útil a la hora de seleccionar alimentos de un mismo grupo o categoría, pero menos apropiada si queremos comparar alimentos de distintos tipos entre sí. Y es que atendiendo a Nutriscore, saldrá peor parado el aceite de oliva, frente a un refresco de cola sin azúcar. Si tienes esto en cuenta, evitarás confundirte por la información de Nutriscore en casos como este. Así que recuerda fijarte en el mismo tipo de productos a la hora de hacer comparativas, de lo contrario, podría confundirte y acabar perjudicándote.