Septiembre es el mes de la vuelta a la rutina y a los hábitos que durante el verano han podido verse alterados. Son varios los propósitos que nos marcamos, todos ellos con el objetivo de alcanzar un mayor bienestar y mejorar la calidad de nuestra vida. Sin embargo, por muy buenas que sean nuestras intenciones, no siempre logramos avanzar hacia la meta y eso nos genera una sensación de frustración e impotencia. ¿Te sientes identificado? ¿Sueles caer en las quejas frecuentes? Tal vez sea hora de cambiar tu actitud, solo así podrás lograr el éxito en todo aquello que te propongas. ¡Sigue leyendo!
Está bien marcarse nuevos objetivos con motivación y ganas. La ilusión es, de hecho, el motor que nos mueve hacia el cumplimiento de los retos, lo que dota de sentido a nuestros días y lo que nos crea la esperanza de poder alcanzar nuestra mejor versión en cualquier sentido. Planificarse y hacer todo lo que está en nuestras manos para que, de forma efectiva, podamos avanzar es básico, así como crear propósitos realistas, mirar al corto plazo y otras acciones que reman a favor de lograrlo.
Ahora bien, en la vida existen los imprevistos, contratiempos que pueden tirar por tierra todo el trabajo que hemos hecho de cara a retomar la rutina con productividad y eficiencia. ¡Es así! Siempre encontraremos obstáculos, algunos más altos que otros, que nos obligarán a reinventarnos, a crear nuevos planes de acción y a adaptarnos a situaciones con las que no estábamos contando.
Afrontar los imprevistos sin quejas frecuentes
Ante este escenario, no es raro que muchas personas caigan en las quejas frecuentes. Si no te sientes identificado, tal vez estés pensando en algún familiar, amigo o conocido que constantemente se siente víctima de las situaciones que les rodean. Cambiar esta actitud es muy importante no solo para lograr el éxito de los proyectos, sino para hacerlo con satisfacción y disfrute y para evolucionar y crecer a lo largo del proceso.
Quejarse constantemente perjudica, en primer lugar, a uno mismo. Caer en el victimismo ofrece la excusa perfecta para quedarse parado y no avanzar, para obedecer a los miedos y a las inseguridades. Al fin y al cabo, para muchos, es mejor quedarse parados que afrontar la realidad. Sabemos que hay circunstancias verdaderamente complicadas, pero solo hay un camino y es afrontarlo, abrazar las emociones y seguir adelante.
Consideraciones sobre las quejas frecuentes
Estas son algunos de los aspectos a tener en cuenta cuando tomamos una actitud habitual de queja:
- La queja no va a resolver el imprevisto o problema.
- Una actitud derrotista o de victimismo solo te dejará ver la parte negativa de una circunstancia.
- Con esa negatividad solo atraerás más negatividad. Cambia la forma de ver las cosas y serás un imán para las oportunidades y el aprendizaje.
- Tu estado de ánimo se verá perjudicado, imposibilitando el logro de tus objetivos, estancándote y disminuyendo la calidad de tu vida.
- Las quejas son una manera de restarnos responsabilidades o trasladar culpas a terceros. Hay circunstancias que no se pueden evitar, pero en tu actitud reside la herramienta más poderosa.
¿Qué hacer para cambiar la actitud de quejarse constantemente?
Da igual si tienes ese rasgo en ti porque lo hayas aprendido, porque tiendes al pesimismo, porque eres demasiado perfeccionista, porque lo has adquirido como un hábito, etc. Lo verdaderamente importante es que sepas que puedes cambiarlo, eres capaz de empezar a ver la vida con otros ojos más optimistas.
Puedes aprender a ser resiliente, a adaptarte a las circunstancias como vayan viniendo y a trazar tantos «planes B» como sean necesarios. Para ello, es fundamental que seas consciente de lo que te ocurre y empieces a adoptar nuevas formas de enfrentar los acontecimientos cotidianos.
Si te sientes incapaz de hacerlo por ti mismo, no olvides que la inversión en uno mismo y en la salud es la mejor que se puede hacer. En Vikika Team contamos con un servicio de psicología de la mano de profesionales altamente cualificados para acompañarte en el proceso. Tu mejor versión está a unos pasos de distancia.
