¡Cómo nos gusta septiembre y todo lo que este mes conlleva! Aunque cualquier momento es perfecto para mejorar el estilo de vida, septiembre simboliza un nuevo comienzo tras el verano. En esta época muchos de los hábitos ya implantados se ven alterados y, a pesar de que nuestra vida saludable no se frena, sí nos permitimos una mayor flexibilidad en cuestión de horarios, alimentos, ocio, etc. Si tú también quieres volver a la rutina con efectividad, seriedad y satisfacción, toma nota de las siguientes claves para empezar un nuevo hábito. Sea cual sea el que necesites introducir, seguir estas pautas te ayudará.
Todos tenemos deseos o sueños que quisiéramos convertir en realidad. Lograr ese cambio físico al que tanto aspiramos, el éxito profesional, materializar un proyecto personal, sentirnos mejor físicamente, mejorar la salud, hablar ese idioma que tenemos pendiente, lograr correr una maratón, recuperar la forma física que un día tuvimos, optimizar la salud mental, y un larguísimo etcétera. Cada persona, con sus necesidades y circunstancias, tiene sus propias metas y objetivos en la vida y no hay unos más importantes que otros.
Sin embargo, convertir nuestros sueños en la realidad que deseamos pocas veces se consigue sin disciplina, perseverancia e ilusión. Es por eso que hoy compartimos algunas claves para empezar un nuevo hábito, porque si quieres que este septiembre sea el punto de partida hacia el éxito de tus propósitos, es fundamental que establezcas un plan para lograrlo. ¿Empezamos?
Claves para empezar un nuevo hábito
Los hábitos son conductas realizadas a diario que, aunque en un principio pueden requerir cierto esfuerzo y sacrificio, se caracterizan por integrarse de manera progresiva en la rutina hasta convertirse en acciones totalmente naturales y casi automáticas. Cuando estos reman a favor de los objetivos concretos que nos marcamos, facilitan el camino hacia el éxito, ayudándonos a disfrutar del proceso y haciéndonos sentir bien a todos los niveles.
Define una o varias metas específicas
Es importante que para establecer unos hábitos que te acerquen al fin que persigues, sepas exactamente dónde quieres dirigirte. De lo contrario, será más complicado dibujar día a día el camino adecuado. Por ejemplo, debes saber si tu objetivo es perder peso, mejorar tu capacidad física, algún aspecto concreto de tu salud, emprender algún proyecto, hacer esa prueba deportiva que tanto te ilusiona, realizar algún examen importante, opositar, sacarte una carrera, erradicar algún bloqueo mental que te incomoda, etc. Si tus metas no son una, sino varias, deberás apostar por diferentes hábitos. Ahora pregúntate: ¿qué quiero lograr?
«Dibuja» una línea y no vuelvas atrás
Una vez tengas claro qué quieres lograr, deberás trazar un plan de acción. Pero, ¡ojo!, es muy fácil caer en la desgana y la pereza y acabar retrocediendo a tu anterior rutina. Es por ello que debes «dibujar» una especie de línea o límite y que una vez te dispongas a avanzar hacia tu meta, no te permitas retroceder más allá de esta línea imaginaria. Hay que escuchar al cuerpo y la mente y satisfacer sus necesidades, eso es cierto, pero es más importante aún saber cuándo son los miedos, las inseguridades o las excusas las que hablan. Si lo que te está frenando son estas últimas circunstancias, rebásalas y no dejes que te frenen. Debemos intentar no ser nuestros propios enemigos, sino abrazar el cambio.
Mide tus progresos
Para no perder la motivación y las ganas, es una buena idea revisar los progresos que vas haciendo. Observar dónde estabas y dónde te encuentras hoy es la evidencia de que vas por buen camino y cada vez más cerca del objetivo. Ya sea un cambio físico, el desarrollo de un proyecto profesional, avanzar en un temario, etc., saber que vas hacia delante y que hoy estas más cerca de lo que estabas ayer es una buena dosis de energía.
Celebra los éxitos
No solo midas tu progreso: celébralo, reconoce la fortaleza que estás mostrando y siéntete orgulloso porque esta vez, por fin, estás logrando convertir pequeñas acciones aisladas en hábitos. No hay nada mejor a la hora de empezar un nuevo hábito que hacerlo con paciencia, comprensión, capacidad de adaptación e ilusión. Una vez lo consigas, ¡prémiate! Te lo mereces.
¡Ah! ¿Y si no lo has conseguido? No te castigues, no te culpes ni te frustres. Siempre estás a tiempo de volver al principio. Vuelve a identificar la meta, valora qué salió mal la vez anterior y qué falló. Traza un nuevo plan de acción integrando estímulos que te mantengan motivado y… ¡a intentarlo de nuevo!
Si tu objetivo es físico, sabes que puedes contar con los profesionales de Vikika Team, un equipo de nutricionistas y preparadores físicos que te ayudarán en el proceso. Con nuestro servicio de psicología online podrás superar las barreras mentales no te están dejando avanzar. Estas son algunas claves para empezar un nuevo hábito, pero cada persona puede requerir orientación para hacerlo efectivo en su caso concreto. No lo dudes, no hay mejor inversión.
