En el post de hoy vamos a abordar un tema fundamental a la hora de mantener una buena salud y lograr los objetivos. Pese a su importancia, no siempre se tiene en cuenta tanto como debería y quizá muchas personas se sientan identificadas. Hay una serie de síntomas o señales que pueden alertar de que no estás comiendo lo suficiente y conviene identificarlos para poder pasar a la acción y conseguir así una alimentación completa, equilibrada y nutritiva. ¡Te lo contamos!
Decidir mejorar nuestro estilo de vida es siempre una excelente idea. Sin embargo, es importante adoptar modificaciones e integrar hábitos desde el conocimiento y la seguridad, especialmente en cuestión de alimentación. En este sentido, es muy recomendable dejarse guiar por un profesional de la nutrición que pueda evaluar nuestras necesidades específicas y elaborar un plan a medida. De esta manera, evitamos caer en ciertos déficits nutricionales que puedan afectar a nuestra salud y al normal desarrollo de las actividades cotidianas. Cuando uno decide mejorar su alimentación y lleva a cabo algunos cambios de forma radical y por su cuenta, es frecuente incurrir en el error de no comer lo suficiente. Pero, ¿cómo podemos identificar si es esto lo que nos ocurre? Atendiendo a ciertas señales frecuentes.
Señales que indican que no estás comiendo lo suficiente
Antojos incontrolables
Si a lo largo de la jornada sientes una gran necesidad de picotear entre horas, si tienes muchas ganas de dulce o llegas a última hora del día con mucha hambre, probablemente tu dieta no te está aportando lo suficiente. Recuerda que un plan nutricional adecuado debe hacerte sentir saciado y pleno en todo momento. Pasar hambre nada tiene que ver con el concepto de dieta o plan al que debemos optar. Por ello, si has emprendido cambios en tu alimentación y sientes hambre a todas horas o te cuesta controlar los antojos, deberías replantearte si estas comiendo y nutriéndote lo suficiente.
Falta de concentración
La dificultad para concentrarse y para rendir correctamente a lo largo del día, podría estar asociada a no comer lo suficiente. Para ser productivos necesitamos estar enérgicos y vitales y una alimentación equilibrada y nutritiva juega un papel fundamental en este aspecto. Si, además, tus pensamientos se enfocan a menudo en la comida, en el hambre, en intentar evadir antojos y esto te mantiene inquieto, tienes que echar el freno y reestructurar tu alimentación. No olvides que una dieta saludable sacia, aporta energía, aumenta el bienestar y satisface. Si no se está cumpliendo alguno de estos aspectos, cuidado.
Dificultad para descansar
Un exceso acusado en el déficit de calorías, puede interferir en un sueño de calidad. Dormir entre siete y ocho horas diarias y hacerlo, además, de manera satisfactoria, es fundamental. Y es que en este periodo de tiempo cuerpo y mente se resetean y preparan para afrontar con éxito la nueva jornada. Dormir bien repercute no solo en el correcto funcionamiento del organismo, también en la energía, rendimiento y disposición del día, así como en el estado de ánimo, el bienestar y la motivación, entre muchas otras cosas. Si no descansas correctamente y es algo que te ha ocurrido a raíz de los últimos cambios en tu alimentación, empieza por modificar este aspecto. En el caso de que tu dificultad para conciliar el sueño tenga origen inespecífico, más vale que consultes con un especialista que pueda darte las pautas necesarias. Te dejamos por aquí un post con algunos tips para dormir mejor.
Otros síntomas que indican que no estás comiendo lo suficiente
- Dificultad para alcanzar los objetivos físicos, incluida la pérdida de peso.
- Irregularidades en el ciclo menstrual.
- Problemas digestivos.
- Mayor facilidad para lesionarse.
- Déficits nutricionales.
- Fatiga, cansancio, irritabilidad, enojo, mayor susceptibilidad, apatía…
- Peor rendimiento a todos los niveles, tanto física como mentalmente.
- Caída excesiva del cabello.

