Enfrentar el día a día resulta complicado en muchas ocasiones. Puede que, a pesar de sentirte afortunado, de saber que cuentas con lo básico para ser feliz, los retos cotidianos a veces te hagan sentir superado, absorbido por determinadas situaciones y estresado. Aunque es algo relativamente frecuente, no debemos aceptarlo como una parte «normal» de nuestra vida, pues esto causa estragos sobre nuestra mente y emociones y repercute también en el plano físico. Hoy vamos a contarte 3 pasos para mantener la calma en momentos de estrés. Ponerlos en práctica será una cuestión de práctica y paciencia, eso sí, con unos resultados que merecerán la pena.
Mejorar algunos aspectos de nuestra vida requiere determinación, fuerza de voluntad y paciencia. El hecho de que vayan a resultar beneficiosos o mejorar la calidad de vida a corto o medio plazo, no hace que integrarlos sea coser y cantar. Un ejemplo de ello es cuando esa persona que nunca ha hecho ejercicio físico se dispone a empezar. Probablemente, los primeros días sienta unas profundas agujetas y piense algo así como: «esto no puede ser bueno», «¿cómo pueden decir que hacer ejercicio es saludable, si me duele todo el cuerpo?», «a mí, hacer ejercicio, no me sienta bien», etc.
Es fácil que esta persona, al no sentir un bienestar inmediato, decida no continuar con su propósito. ¿Cuál será entonces el resultado? Que seguirá como siempre y se perderá los grandes beneficios de disponer de una rutina de entrenamiento que no solo mejore su aspecto físico, sino que le haga sentir bien a nivel interno y optimice su calidad de vida; unos hábitos que le ayuden a combatir ciertas enfermedades cuando aparecen e incluso a reducir las probabilidades de desarrollar muchas otras; que le permitan ser funcional e independiente por más tiempo.
Mantener la calma en momentos de estrés, conecta contigo
Tratar de mantener la calma en momentos de estrés requiere cierto entrenamiento. Probablemente lo intentaremos muchas veces sin éxito y querremos tirar la toalla, dando por hecho que siempre viviremos con ese estado de alerta y nervios. Si te sientes identificado, trata de poner en práctica los 3 pasos que te proponemos hoy cuando te sientas superado por una situación.
¿El secreto? Tenerlos siempre presentes y recurrir a ellos cada vez con más intención y conciencia, observando cómo, poco a poco, eres más capaz de revisar tus sensaciones y moldearlas hacia otras más agradables y productivas. El truco es querer hacerlo, no obstante, si no es suficiente con el paso del tiempo, te recomendamos sin dudar que consultes con un profesional de la psicología que te ayude a gestionar tus emociones. ¡No hay mejor inversión!
3 Pasos para mantener la calma en momentos de estrés
Cuando te sientas desbordado por una situación y te parezca que vas a estallar, lejos de rumiar sin cesar y seguir dando importancia a esa preocupación que te quita la tranquilidad, haz lo siguiente:
1.¿Qué ocurre en tu interior?
No se trata de saber que estás estresado y ya está; tampoco de conocer la causa que te origina el malestar, aunque esto también es importante. Se trata de observar con detalle qué está ocurriendo en tu cuerpo, cuáles son los síntomas que estás experimentando. Para ello, debes mantenerte en el momento presente, en el «aquí» y «ahora» y ser consciente de lo que pasa. Puede que sientas hormigueo en el vientre o en las extremidades, mareo, dolor de cabeza, presión en el pecho o en la garganta, etc. Asúmelo y no quieras huir, no los evites, no te sientas amenazado. Por el contrario, atiéndelos y acércate más a ti mismo.
2.Sé un observador que no juzga
Quédate observando esas sensaciones sin juicios. Cuando notes que se activa tu mente con todo tipo de pensamientos que te cuentan qué va a ocurrir, generalmente de manera extrema y catastrófica («me van a despedir», «me voy a desmayar», «no voy a poder», «no soy capaz», «algo malo va a ocurrir», etc.) desvincúlate de todo ello. Lo importante ahora son las sensaciones físicas y ser conscientes de ellas, todo lo que tus pensamientos digan tiene que quedar aparte. En ese momento estás tú y tus sensaciones, concéntrate en ellas y desgránalas con detalle.
3.La respiración, el arma más poderosa
Es momento de empezar a prestar atención a tu respiración natural, visualizando cómo, tras aceptar tus sensaciones, estas se van desvaneciendo con cada inhalación y cada exhalación. Estás a salvo, porque cuentas con tu abrazo y comprensión. Lo que te mantiene estresado no puede hacerte daño, porque está en tu mano cambiar la forma de verlo y relativizar; recuerda que no son las circunstancias lo que te hace sentir mal, sino tu actitud frente a ellas. Tampoco pueden herirte tus sensaciones, porque has visto que eres capaz de mitigarlas y que cuando las aceptas dejan de ser tan intensas.
El estrés acarrea consecuencias negativas para la salud a largo plazo y conformarse con vivir estresado no es una opción. Si lo necesitas, debes saber que en Vikika Team contamos con un servicio de psicología, de la mano de un equipo de profesionales que te ayudarán a mejorar tu vida.