Claves para evitar los dolores musculares tras el entrenamiento

Practicar ejercicio físico es un imprescindible cuando se trata de llevar a cabo un estilo de vida saludable. Y es que dotar al cuerpo de movimiento es fundamental para que el organismo funcione correctamente y cumpla con sus funciones de manera óptima. Sin embargo, es frecuente experimentar molestias en determinadas situaciones después de la práctica. Hoy te damos algunas claves para evitar dolores musculares tras el entrenamiento. ¡Toma nota y siéntete mejor que nunca!

Disponer de una rutina deportiva adecuada reporta multitud de beneficios tanto en el plano físico como en el mental y emocional. Si esta es completa y combina actividades de cardio y fuerza, la salud cardiovascular se ve favorecida, reduciendo el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades asociadas y manteniendo un corazón fuerte. El aumento de la capacidad pulmonar, de la densidad ósea o de la masa muscular, es otro de los efectos positivos de mantenerse en movimiento. Esto repercute directamente en la capacidad del sistema inmune para trabajar con eficiencia y mantener la salud integral en buenas condiciones. Puedes consultar nuestro post sobre Estilo de vida saludable y prevención de enfermedades. 

Por otro lado y pese a los grandes beneficios, a veces el ejercicio físico puede acarrear molestias posteriores. Esto suele ocurrir cuando retomamos la práctica tras un tiempo de parón, trabajamos grupos musculares que no solemos trabajar o lo hacemos de manera distinta a la habitual. Para evitar que esto ocurra, te damos algunas claves que te resultará muy sencillo cumplir y te ayudarán a evitar dolores musculares tras el entrenamiento.

3 Claves para evitar los dolores musculares

1 Calentamiento y estiramiento

A menudo te recordamos la importancia del calentamiento previo a la práctica deportiva y el estiramiento posterior. Sabemos que no siempre es fácil disponer del tiempo suficiente para cumplir con este tip, pero debes intentar por todos los medios integrarlo como parte de la actividad. Preparar el cuerpo para la intensidad del entrenamiento y ayudarle a recuperarse tras esta, es garantía de comodidad y bienestar. Además, pocas cosas resultan más relajantes que un estiramiento cuando lo has dado todo en el entrenamiento. Si preparas tus músculos y articulaciones antes de empezar y estiras después, no solo notarás un aumento de la relajación, la flexibilidad y la movilidad, sino que disminuirás la sensación de pesadez y otras posibles dolencias.

2 Masajea tras el ejercicio

Si has sido capaz de encontrar tiempo para completar tu rutina deportiva con el calentamiento y el estiramiento correspondiente, dedica unos minutitos más a masajear el cuerpo con un rodillo. Esto te ayudará a reducir la tensión de la musculatura y te dotará de una gran sensación de confort y relajación. Es posible que sientas una ligera molestia o dolor al presionar, especialmente en zonas determinadas, pero es cuestión de tiempo que notes cómo se va liberando la tensión y reportando muy buenas sensaciones de manera progresiva, efectiva y duradera. ¡Inténtalo y nos cuentas!

3 Ducha de contrastes

Habíamos dicho que pocas cosas habían más placenteras que estirar tras el entrenamiento… ¡pero te vamos revelar otra! La ducha relajante después del esfuerzo intenso. Y es que nada sienta mejor que dejar caer el agua sobre nuestro cuerpo y experimentar cómo se relajan nuestros músculos y adquieren esa sensación de ligereza. Lamentándolo en esta ocasión te proponemos una ducha algo más particular. Apuesta por una ducha de contrastes que estimulará la circulación sanguínea y liberará tensión muscular de una manera todavía más notoria. ¡Cuando termines sentirás que vuelas! Alterna en torno a veinte segundos de calor y veinte de frío. ¡Tú puedes!

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