¡Cómo nos gusta entrenar, comer bien y seguir apostando por unos hábitos saludables! Porque nos encanta saber que estamos haciendo lo que está en nuestra mano para proteger nuestro cuerpo y mente y favorecer un buen estado de salud. Nada como apasionarse en el día a día y experimentar la satisfacción de seguir adelante hacia nuevos objetivos. Un cuerpo sano y una mente sana pasan por cumplir con un estilo de vida saludable y eso no entiende de fecha ni de estaciones. Ejercicio físico en verano, ¡se puede!
Cuando decidimos apostar por un estilo de vida saludable no hablamos de algo aislado ni puntual. Se trata de un compromiso real en nuestra vida, que nos permitirá conectar con nosotros mismos, ser conscientes de las necesidades de nuestro cuerpo y mente y hacer lo necesario para su cuidado. Mejorar la alimentación o entrenar a diario no persigue únicamente un fin estético, sino interno; se manifiesta en el exterior, pero también en el plano mental y en el emocional.
Por todo ello, es fundamental que entendamos que, en este caso, entrenar no es algo que debamos hacer durante los meses fríos para lucir tipazo en verano. En los meses cálidos nos encanta sentirnos seguros con nuestro cuerpo y mostrarlo sin complejos, no obstante, debemos continuar en movimiento para seguir proporcionando salud a nuestro cuerpo. Eso sí, podemos adaptar tanto como necesitemos la rutina, pero sin abandonar y echar por la borda todo lo conseguido hasta el momento. Y para esto son perfectos los planes de dieta y ejercicio online de Vikika Team. ¡Podrás ejercitarte dónde y cuándo quieras!
Ejercicio físico en verano, ¡es cuestión de actitud!
Es común que muchas personas que entrenan habitualmente vean reducido el tiempo dedicado a este fin. Sin embargo, quienes apuestan de lleno por un estilo de vida saludable saben que parar repentinamente porque sí no es una opción. Creer que porque ya luzcas el bañador o bikini como querías, debes dejarlo, es no tener claro el fin más importante de la actividad física. Y es que, con independencia de la cuestión estética, el cuerpo necesita movimiento y lo pide a través de diferentes señales.
Ahora bien, esto no significa que debas seguir con tu rutina a pesar del calor, del cansancio, de los planes que puedan surgir, de las vacaciones, etc. El equilibrio y la capacidad de adaptación son clave.
Modifica tu horario
Si solías entrenar a mediodía o por la tarde, tal vez prefieras hacerlo en verano a primera hora. De este modo habrás cumplido temprano con tu entrenamiento y tendrás el resto del día para hacer lo que necesites sin que la hora de ejercicio físico te parta el horario. Además, a esta hora las temperaturas son más bajas y el sol no da con tanta fuerza. Así que si entrenas al aire libre, sin duda alguna te resultará más cómodo.
Actividad segura y responsable
Acondiciona tu entrenamiento con lo necesario para que hacer ejercicio físico en verano sea seguro y responsable:
- Utiliza ropa con tela transpirable y fresquita.
- Hidrátate adecuadamente, bebiendo con frecuencia sin necesidad de experimentar sed.
- Usa gorra y gafas de sol si entrenas al aire libre.
- Aplicar crema solar para protegerte de los rayos solares.
- Come alimentos ricos en agua y potencia el consumo de frutas y verduras.
- No te exijas más de lo que puedes dar: una cosa es seguir entrenando y otra es plantearse nuevos retos a altas temperaturas y con una elevada intensidad.
Hora de innovar
Adaptar la rutina a las circunstancias es primordial para ser perseverante en el objetivo de entrenar. En verano es una muy buena idea aprovechar para probar nuevas actividades propias de esta estación, ambientadas en los mejores escenarios como la playa o la montaña. Las actividades acuáticas, por ejemplo, no solo nos permiten estar activos, sino que nos divierten y nos proporcionan mucha paz y bienestar.
El ejercicio físico en verano es posible, solo necesitarás una actitud positiva, responsabilidad y ganas de seguir descubriendo lo que este hábito puede ofrecerte. ¡A por todas!