5 Claves para adaptarse al calor del verano

Muchas personas esperan con ansia la llegada del verano. Y es que es una estación que nos traslada inmediatamente a multitud de lugares mágicos y escenarios maravillosos, rodeados de nuestros familiares y amigos. Es tiempo de disfrutar, jugar y recargar las pilas. Sin embargo, las altas temperaturas pueden causarnos ciertas sensaciones que interrumpan nuestras ganas de explorar. Descubre estas 5 claves para adaptarse al calor del verano y saca el máximo partido a tus días.

Es habitual desear la llegada del verano por la multitud de posibilidades que nos ofrece. Disfrutamos de la playa o la piscina, nos exponemos al sol, quedamos con amigos y vestimos con ligereza y comodidad. Las terrazas ganan ambiente y los días son más largos y luminosos. No obstante, el aumento de las temperaturas puede ocasionar sensaciones que no favorezcan el desempeño de las actividades que tenemos previstas.

Una mala circulación, sensación de pesadez, fatiga, dolores de cabeza o, incluso, cambios en el estado de ánimo, son algunos de los síntomas que podemos experimentar con la llegada del calor intenso. Sin embargo, existen algunas claves que si integras en tu rutina, te ayudarán a disfrutar con más ganas y seguridad del verano. Descúbrelas y comprueba que puedes llenarte de energía asumiendo, simplemente, unos sencillos tips.

5 Claves para adaptarse al calor del verano

Encuentra tu momento perfecto

Cumplir con las actividades cotidianas bajo un sol abrasador no solo resulta complicado, sino está totalmente desaconsejado. En verano aumentan los golpes de calor y los diferentes síntomas asociados y es fundamental adoptar ciertas precauciones. Por ello intenta, en la medida de lo posible, encontrar los momentos adecuados para desempeñar tus tareas. El frescor de la mañana o de la última hora de la tarde es ideal, no solo para aumentar la comodidad, sino para encontrar el bienestar en los días veraniegos y disfrutar de ellos.

No olvides hidratarte lo suficiente

Seguro que has experimentado cómo en los días de calor tienes sed con más intensidad. El organismo necesita una mayor y más frecuente hidratación y debes satisfacer estas necesidades. Atender este aspecto es fundamental para adaptarse al calor del verano. Para ello, lleva contigo una botella de agua y ve dando sorbos a lo largo del día, con independencia de si tienes sed o no. Si te resulta complicado beber agua, puedes añadirle zumo de limón o apostar por otras opciones refrescantes y muy deliciosas en sustitución a los refrescos y bebidas azucaradas. Disponer de una suficiente hidratación te hará sentir más enérgico/a y preparado/a para desempeñar las tareas del día a día.

Mantén tu piel en buen estado

Es inevitable que la exposición al sol aumente y, además, esta es necesaria para lograr unos correctos niveles de vitamina D. Sin embargo, hay una línea muy fina que separa lo saludable del exceso. En primer lugar, debes saber que lo ideal es exponerse al sol sin utilizar crema solar durante unos minutos para adquirir así los beneficios. No obstante, no vale hacerlo de cualquier manera. Esta exposición debe ser muy controlada a primera o a última hora del día. Descarta por completo hacerlo en las horas de mayor intensidad (entre las doce y las cinco). Pasados estos diez minutos de exposición, debes aplicar protección solar por todo el cuerpo con un factor que cumpla con tus necesidades personales. Ante la duda, aplica un factor elevado.

Dejar el ejercicio no es una opción

Es comprensible que con la llegada del calor, te cueste continuar con la actividad física con la intensidad con la que solemos practicarla. No obstante, dejarla a un lado no es la solución. Esto no te hará sentir mejor, todo lo contrario. Hacer ejercicio físico es fundamental para una buena salud y para lograr un estado de bienestar. Si dejas de hacerlo por pereza o porque el calor te lo impide, es probable que de forma progresiva empieces a sentir una mayor fatiga y cansancio, más dificultad para hacer planes y mantenerte activo/a y un estado anímico más bajo. ¿La solución? Encuentra el momento ideal en el día para cumplir con tu rutina sin exponerte a las altas temperaturas. Aprovecha el frescor de la mañana o los últimos rayos solares del día para darlo todo, promover un descanso de calidad y recargarte de energía sin que el calor suponga un contratiempo. Consulta nuestro post sobre Cómo combatir el calor en el entrenamiento.

Disfruta de la naturaleza día y noche

No pases por los meses de verano de puntillas, intentando evitar el calor y refunfuñando porque en invierno es más cómodo desempeñar tus quehaceres. Para adaptarse al calor del verano hay que encontrar la belleza en aquello que la estación nos ofrece. Aprovecha para estar más en contacto que nunca con la naturaleza. Descubre la cantidad de alimentos de temporada y aprovecha su aroma y sabor. Ve a la playa o a la montaña, si tienes ocasión, respira aire puro y permite que los rayos del sol recarguen tus pilas. Habitúate a madrugar y descubre la cantidad de cosas que puedes hacer mientras el resto de personas siguen durmiendo. ¡Haz que este verano sea el mejor!

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