En el camino hacia un estilo de vida saludable basado en una alimentación equilibrada, podemos encontrarnos con algunas preguntas. Y es que si bien es sabido por la mayoría que comer fruta y verdura es esencial, la manera de consumirlas puede ser un reto para algunos. En este sentido, seguro que en alguna ocasión te has preguntado por las diferencias entre licuado, zumo y batido. Si es así, sigue leyendo porque te damos algunas claves para distinguirlos. Si ya te sabes la respuesta, cuéntanos… ¿por qué opción te decantas?
Tal y como señala la OMS (Organización Mundial de la Salud), “las frutas y las verduras son componentes esenciales en una dieta saludable y un consumo diario suficiente podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres”. Y es que la alimentación tiene una influencia directa sobre el estado de nuestra salud y por ello es tan importante tenerla en cuenta para lograr un mayor bienestar a todos los niveles. Según la OMS, es recomendable consumir un mínimo de 400 g de frutas y verduras al día con el fin de “prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad, así como para mitigar posibles carencias nutricionales”.
Si te has decidido por optimizar tu alimentación e incrementar el consumo de frutas diario, es posible que te estés planteando preparar tus propios licuados, zumos y batidos. De ser así, seguro que te interesa conocer algunas diferencias entre ellos para poder decantarte por la alternativa que más te guste y te convenga.
Diferencias entre licuado, zumo y batido, ¿las conoces?
Las diferencias entre licuado, zumo y batido residen, básicamente, en el proceso de elaboración, la textura y la composición a través de los ingredientes seleccionados. Si eres de esas personas a las que les gusta desayunar un zumo de naranja bien exprimido recuerda siempre que por delicioso que esté, un zumo no sustituye a la pieza entera. Te lo contamos.
Zumo
El zumo es un recurso muy popular y algo controvertido, ya que nada tiene que ver uno recién exprimido en casa que los comerciales que podemos encontrar en cualquier supermercado. Un zumo real es aquel que se obtiene exprimiendo las frutas o verduras, ya sea con la mano o utilizando exprimidores eléctricos o convencionales. El líquido que se obtiene al presionar o retorcer las piezas de fruta o verdura es el zumo. Aunque su textura es líquida, puede tener presente la pulpa en mayor o menor medida, lo que causaría una textura algo más grumosa. Por norma general, a los zumos no se les añade un ingrediente adicional, no obstante, es posible combinarlo con el zumo de varias frutas o verduras.
Licuado
El licuado por su parte, pretende hacer líquida una sustancia sólida. Para conseguirlo, es fundamental utilizar una licuadora que permita extraer el líquido de la fruta o verdura seleccionada. En función de la misma se podrá obtener más o menos líquido, por lo que habrá que emplear más o menos piezas según la cantidad que queramos obtener. A diferencia del zumo, el licuado no contiene la pulpa de las frutas o verduras, por lo que se reduce drásticamente la presencia de fibra. El licuado presenta una textura totalmente líquida a diferencia del zumo o el batido y permite una absorción directa y rápida de los nutrientes. En este caso es posible añadir otros ingredientes con el objetivo de optimizar su sabor y hacerlo totalmente a gusto personal.
Batido
El batido es el resultado de mezclar varias piezas de fruta y verdura y batirlas en una batidora sin necesidad de quitar la piel o las semillas (según la variedad que escojamos). De esta forma, se bate la pieza al completo con todas las vitaminas, minerales y fibra presentes. Su textura es densa y cremosa y permite añadir diferentes ingredientes además de las propias frutas y verduras. Un ejemplo es la leche, bebida vegetal, el yogur, semillas o frutos secos… La combinación de ingredientes que escojamos determinará el resultado final, sabor, textura y presentación. Y es que un batido puede ser una verdadera fuente nutritiva si sabemos combinar los ingredientes con conciencia y sentido.
Ahora que ya tienes claras las diferencias principales entre licuado, zumo y batido, es el momento de apostar por las frutas y verduras como snack principal. Ya sabes que una dieta equilibrada se basa en su mayor porcentaje en alimentos frescos y naturales, preferiblemente de temporada. Los batidos siempre serán una alternativa exquisita a la fruta entera porque conserva todos los nutrientes, se prepara de manera sencilla y puede ser tan completo como queramos. Y tú, ¿qué prefieres?
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