Consejos para aliviar el dolor muscular tras entrenar

Aunque el ejercicio físico es básico para disfrutar de una buena salud y un estilo de vida activo, hay veces que puede hacernos dudar. Y es que en ocasiones, tras sufrir algunas molestias en el cuerpo, nos preguntamos si eso de entrenar es realmente saludable. Descubre algunos consejos para aliviar el dolor muscular tras entrenar. ¡Que nada te pare!

Seguro que en más de un ocasión has experimentado esa sensación de la que te hablamos. Retomas el gimnasio con toda tu motivación y energía y, tras el primer día de batalla, no puedes ni levantarte de la cama. En ese momento cuesta creer que la actividad física sea saludable. ¡Pues lo es! En contraposición, piensa en la sensación de bienestar que genera, el posterior descanso y lo mucho que se nota frente al espejo.

Aun así, entendemos que con esos dolores musculares volver a entrenar se vuelve una tarea complicada. No obstante, debes saber si que si paras cada vez que tienes molestias, retomarlo siempre te costará el doble. Por ello, si aprendes a atravesar esa barrera, no dejarás que nada te pare. Y entones sí, sentirás que manejas la situación y que la actividad física ya es un imprescindible en tu vida.

Consejos para aliviar el dolor muscular tras entrenar

Estiramientos imprescindibles

Dedicar unos minutos a estirar tras el entrenamiento es muy importante. Permite que la musculatura se relaje y el cuerpo pueda recuperarse y volver a un estado de calma. Estira la musculatura que has trabajado y tómate un tiempo para unas respiraciones profundas. De esta manera tu cuerpo podrá asimilar mejor la práctica y volver a la normalidad de una forma progresiva. No podemos demandarnos fuerza para enfrentar un duro entrenamiento, sin permitir luego un estado de reposo.

Hidratación

Beber agua es fundamental para que nuestro organismo funcione correctamente. Por ello, no debes olvidar una buena hidratación tras el entrenamiento. Esto regula nuestra temperatura corporal y permite que la musculatura se relaje, las articulaciones se liberen y la energía fluya.

Ducha de contrastes

Una ducha de contrastes resulta muy apropiada para aliviar el dolor muscular tras el entrenamiento. Aunque te cueste el principio, te sorprenderán los agradables resultados. Alterna alrededor de unos veinte segundos de agua muy caliente con otros de agua lo más fría posible. Conseguirás estimular la circulación sanguínea y te ayudará a disminuir la tensión muscular acumulada. Además, resulta ideal para tonificar el cuerpo y mejorar la apariencia de la piel.

Baño de agua y sal

Un baño caliente resulta de lo más placentero y aporta muchos beneficios. Relaja la musculatura, libera estrés y alivia la sensación de tensión en el cuerpo. Añadir sal al baño, alivia la inflamación, reduce los dolores y cicatriza posibles rasguños o irritaciones. Si además apuestas por unas gotitas de aceites esenciales, convertirás esta rutina en todo un ritual revitalizante.

Masajes

Masajea las zonas trabajadas ayudándote de un rodillo. Amasa y deja que disminuya la tensión y se reduzcan los dolores musculares. También puedes hacerlo con las manos, empleando aceites naturales con propiedades relajantes y anti inflamatorias. Te despertarás al día siguiente deseando una nueva sesión de gym. ¿No te lo crees? ¡Pruébalo!

 

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