Descubre 3 posturas de Yoga para embarazadas

Practicar actividad física durante el embarazo es muy recomendable, salvo que tu médico indique lo contrario. Por ello, continuar con tu rutina y adaptarla a tu estado, te permitirá mantenerte activa en los meses de gestación. Hoy te hablamos de algunas posturas de yoga para embarazadas que te pueden interesar. ¡Presta atención!

Si bien es cierto que hay algunas actividades deportivas que no son recomendables durante el embarazo, hay otras que pueden reportar multitud de beneficios para ti y el bebé que está en camino. La natación, el pilates o el yoga, por ejemplo, son algunas de ellas. No obstante, dentro de cada disciplina, hay algunos movimientos, ejercicios y posturas que son más adecuados que otros. Hoy te hablamos de 3 posturas de yoga para embarazadas que, seguro, te resultan muy interesantes.

3 Posturas de Yoga para embarazadas

Malasana

Colócate de pie con las piernas separadas a mayor distancia de las caderas. Las puntas de los pies están ligeramente orientadas hacia fuera. Flexiona las rodillas lentamente hasta colocarte en posición de cuclillas con los talones apoyados en el suelo. Separa más las piernas si fuera necesario. Coloca tus manos en posición de oración y con tus codos ejerce una ligera presión empujando las rodillas hacia fuera. A mismo tiempo, presta atención en alargar la columna. Aguanta unos segundos y deshaz la postura con cuidado.

Puente sobre hombros

Túmbate boca arriba y flexiona las rodillas manteniendo las plantas de los pies apoyadas en el suelo y separadas a la anchura de caderas. Alarga los brazos junto al cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo. Toma aire y eleva las caderas hacia arriba despegando del suelo vértebra a vértebra, hasta llegar al vértice de las escápulas. Exhalando, deshaz el camino redondeando la columna dejando que las caderas sean las últimas en tocar el suelo. Repite 5 veces y descansa. Presta atención a la respiración y toma conciencia de tu cuerpo.

Postura de la vaca

Colócate en cuadrupedia con las manos bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas. Intenta mantener la espalda recta, como si se tratara de la tabla de una mesa. Dirige la mirada hacia el suelo. Toma aire y, al mismo tiempo, eleva la pelvis hacia arriba y dirige la mirada al techo, dejando que la espalda se arquee y tu barriga baje. A continuación, exhala volviendo a la posición inicial. Realiza 5 repeticiones y deshaz la postura.

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