Qué hacer y qué no hacer en tu primer día de gimnasio

Empieza la cuenta atrás para dar la bienvenida a un año lleno de nuevos propósitos y objetivos. Nos convencemos a nosotros mismos de que esta vez sí los cumpliremos y estamos deseando ponernos en marcha. Si tu meta tiene que ver con mejorar tu estilo de vida (esperamos que así sea), presta atención a qué hacer y qué no hacer en tu primer día de gimnasio. ¡Toma nota!

El ejercicio es un pilar básico para gozar de un estilo de vida activo y beneficioso para la salud. Así que, si eres de esas personas que están deseando que llegue el nuevo año, para cambiar radicalmente su vida, incluir la actividad física en tu rutina es una excelente opción.

¿Qué y qué no hacer en tu primer día de gimnasio?

Ejercicios de estiramientos

Siempre te hablamos de la importancia de realizar estiramientos tras el entrenamiento. Esto no es solo cosa de experimentados en la materia. Así que al finalizar, deja la vergüenza a un lado y escucha tu cuerpo. Permítele una óptima recuperación y condúcelo de nuevo a la calma.

Conoce tus limitaciones

Si fuéramos perfectos, no tendría gracia aprender y trabajar por nuestros objetivos. Por si no lo sabías, la perfección no existe. Ten claro que el primer día vas a tener dudas, no sabrás para qué sirven ciertas máquinas y levantar peso será inviable. ¿Y qué? No será así siempre. Date la oportunidad de fallar y aprender. Pronto recordarás tu comienzo y te parecerá que hace un siglo desde entones.

Lleva la ropa adecuada

Lleva ropa cómoda y con la que te sientas bien. La comodidad prima por encima de la estética porque, de lo contrario, el entrenamiento no será todo lo productivo que debería. No obstante, sentirte segura o seguro de ti mismo, también es un aspecto que juega a tu favor.

Habla con el personal de sala

Por si no te ha quedado claro, ¡es tu primer día! Pregunta tus dudas, investiga, experimenta y conoce los límites de tu cuerpo. Observa cómo te sientes, revisa horarios de actividades colectivas, pide una tabla, explica tus objetivos y déjate aconsejar.

La impaciencia es un lastre

No seas impaciente y te exijas más de lo que puedes dar. Los resultados no se ven de un día para otro. Trátate con cariño, como tratarías a un amigo o familiar que se va a enfrentar a un nuevo proyecto. Muchas veces somos demasiado duros con nosotros mismos. ¡Date tiempo!

No eres el centro del mundo

Olvídate de sentir que todo el mundo te mira o que están pendientes de lo bien o mal que lo haces. Cada uno va a hacer lo que tiene que hacer y no a mirarte a ti. Así que haz las cosas lo mejor que puedas para obtener los mejores resultados y no para demostrar nada a nadie. Supera eso de ser el nuevo en el gimnasio.

Deja el móvil apartado

Nadie dice que no puedas llevar el móvil a entrenar. Sin embargo, en tu primer día, deberías concentrarte en lo que te rodea y aprovechar para desconectar.

No te fuerces en exceso

Adáptate al ejercicio poco a poco y con responsabilidad. De nada sirve que te machaques hoy, si mañana te va a doler todo y no vas a poder continuar con la rutina. Empieza suave, tómate tu tiempo, no cargues excesivo peso y preocúpate por aprender la técnica para que los resultados sean los deseados.

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